Entonces, siempre se presentan diversas situaciones, en las que tenemos que inclinarnos hacia el lado de la discreción. Es ser cuidadoso, cauteloso, calculador aunque suena algo frío, es necesario y mucho. Se requiere el mayor cuidado con este tipo de cosas, mas aun cuando uno realmente desea ser cauteloso, DISCRETO.
Debe ser discreto, y no demostar sensacion, emoción o estado alguno. Es una cara de poker bien grande. En el poker se supone que uno debe ser discreto, mudo con la cara mas que con las palabras. Los ojos deben adaptarse a una serie de códigos y miradas clave; deben ser cautelosos y comunicar todo solo a la persona indicada. Deben abrirse y a la vez bloquearse a miradas ajenas a su juego. Se supone que nadie debe leerte la cara, ni leerte la mente, ni pensarte tus pensamientos.
Nadie debe sospechar. Todo se trata de disimular. Poner cara de nada. O poner cara de idiota, de serio, de asombrado, de tristeza, de felicidad, de sufrido, de bobo, de yo no sé nada, de obvio, también de sobrador. Podes poner cualquiera de esas caras, con tal de disimular, sea la situación que sea, y que las requieran. Aunque la cara de poker nunca falla. Claro, si uno sabe como hacerla, como presentarla y como hacer para que todos la crean. Eso cabe en la capacidad de cada individuo de prueba.
Solo usted sabe como hacerse el bobo, o el cara de nada. Ese es el arte de la discreción ¿Como disimular? Fácil, disimulando. Si no entendió disimule que sabe disimular. Los demás disimularan que se creen que usted sabe disimular, por el simple hecho de que ellos tampoco saben disimular.

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